German.

Cuando Germán se dio cuenta de lo que sucedía ya era tarde.
Miró la hora en su anticuado reloj biológico y vio que las agujas anunciaban lo que tanto temía: era la hora de “sentar cabeza”.
“Sentar cabeza”.
Pensó que era un término extraño el que se usaba para hablar de las cosas que “corresponden hacer” ¿Desde cuándo sentarse con la cabeza es lo correcto?
No importaba, no había tiempo para detenerse a pensar en esas cosas, los minutos pasaban y él estaba quieto, sin hacer nada. Tenía que tomar las riendas de su vida, tenía que ir en busca de aquello que deseaba, tenía que jugársela por alguien.
Entonces, sacó el celular y bajó TINDER.
“Ésta me gusta pero podría ser mi vieja”, “ésta no me gusta”, “ésta tiene buenas tetas pero es gorda”, “ésta se mantiene bien pero tiene hijos”, “ésta puso que se llama Carla pero parece Carlos”, “ésta está para el crimen pero debe ser re trola”, “ésta se parece a mi hermana”, “ésta se parece a mi hermano”, “esta tiene pelo muy corto es re torta… pará, puede estar bueno que sea torta… Uy! la eliminé que pelotudo”, “ésta ¿Qué onda flaca? tenés más bigote que yo”…
Mientras deslizaba el dedo hacia la izquierda (lugar en donde mueren las posibilidades de establecer contacto con esa persona) pensaba si habría alguien decente para conocer o ya se habrían agotado las mujeres que valían la pena.
Una vez que decidió que Tinder ya no era lo que era antes, buscó otra app de citas ocasionales y empezó nuevamente con el casting digital.
Cuando esa tampoco funcionó probó con otra. Y otra. Y otra más.
Hasta que se aburrió y se bajó el preguntados.
Y ahí se quedó.
Esperando pasivamente en la inmensidad de su ego, que alguien invente una aplicación que encuentre una chica “para sentar cabeza” que esté a la altura de sus expectativas.
O de sus prejuicios.

Feliz día de la radio

Una vez empezaste a sentir un cosquilleo, era ESA voz otra vez.
Te acercaste a ella y te sentiste acompañado, aunque miraste alrededor y estabas solo.
Te subiste al auto y tu viaje eterno al trabajo se hizo más ameno.
Te calzaste los auriculares en el medio de la locura del colectivo y te dejaste llevar.
Insultaste por dentro y susurraste “la puta madre tengo que entrar al subte”, y sentiste bronca.
Te sonreíste para vos mismo y lanzaste una carcajada en el medio de la calle a riesgo de quedar como un loco.
Te emocionaste escuchando logros y desventuras de desconocidos.
Te hiciste amigo de gente que no sabe quién sos.
Inflaste el pecho el día que te mencionaron.
Saltaste en una pata cuando sonó ESA canción que necesitabas escuchar.
Te dejaste llevar a mundos extraordinarios.
Te pusiste a soñar un rato viajando a bordo de sonidos y palabras.
Sufriste algún que otro bache.
Respiraste profundo los silencios.
Te enamoraste, sin saber por qué,
de un medio
LLENO DE MAGIA.

Feliz día de la radio Emoticón heart

En el cole…

Veo a Nacho de PRIMER GRADO acorralando a Pri contra la pared mientras suena el timbre para que formen:

-Nacho ¡A formar! ¿Qué hacen?
-Le voy a dar un piquito
-Eh?…. eh? esto.. eso..eh.. es de grandes! Esto no es lugar para hacer eso Nacho!
-¿Entonces dónde?
Me dejó muda.
-¿Te dije que vayas a formar? ¡Ya mismo o te pido la agenda!

Y después dicen que no transpiro en el laburo..

Un día como hoy, dentro de un mes.

Un día como hoy pero hace varios años, estaba en el colegio, como alumna de primaria, llevando una bolsa con un tupper con comida, porque no alcanzaba la plata para pagar el ticket del comedor que compraban mis amigos.

Un día como ese pero un año después me aguantaba de responderle mal a una profesora que era una verdadera conchuda, porque no quería que me reten y poner en riesgo mi beca en la salada cuota de la institución.

Un día como hoy pero en mi último año de colegio, cuidaba a mis primos por cuarenta pesos al mes que mi tía generosamente me pagaba a modo de sueldo, para juntar los manguitos para el viaje de egresados que mis viejos venían pagando desde hace 15 mil cuotas.

Un día como hoy pero ya en el mundo universitario, me metía en Patio Bullrich a vender productos a viejas conchetas que llenaban el espacio que no le dedicaban a sus nietos, con juguetes.

Un día como hoy pero en el 2009 bajaba a las corridas con una valija de ZARA al depósito del segundo subsuelo del recién inaugurado shopping DOT buscando “el color de remera que la clienta quiere urgente” para poder pagar mis estudios en la universidad y mis “cursitos artísticos” que se volvieron una necesidad vital.

Un día como hoy un año después de ZARA, le hacía a una nena de 8 años con presunto dolor de panza mi famoso TÉ MAGICO ARMENIO (porque era un colegio armenio… si hubiera sido una escuela Waldorf hubiera sido “Té magico waldorf”, si hubiera sido una escuela del estado hubiera sido “Té magico marca DIA” en fin, se entiende) para poder pagar mis primeras vacaciones con amigas.

Un día como hoy pero hace un año, tomaba la decisión de monetarizar todo el esfuerzo de los últimos años laburando y transformarlo en una experiencia única con mi hermana del alma.

POR ESO

..un día como hoy, pero DENTRO DE UN MES, con Isis Caminoemprendemos una aventura al viejo continente asi que se les viene un mes de fumar nuestra ansiosa cuenta regresiva para EUROPA.

Por favor, tengannos paciencia.. no nos eliminen del facebook, prometemos volver con anécdotas e historias menos poronga que la miniatura de la torre Eiffel que todos traen como muestra de todo lo que no viviste.

Ténganos paciencia, dénos muchos consejos y estén contentos por nosotras;
creo que lo merecemos, ahorramos UNA VIDA para esto…

26 de Mayo del 2015. Hoy estoy pesimista.

El cuerpo es salud, pero también dolores,
el corazón está entero, pero también se rompe.
La vida empieza liviana y con el tiempo pesa,
el tiempo , en cambio es el mismo, pero a veces camina y otras vuela.
La vida es una hoja borrador tachada y emparchada,
las personas son las historias que les fueron contadas.
Las ciudades son su gente de AYER y también sus guerras,
la niñez es los juegos, pero también las penitencias.
La escuela son los recreos pero también las tareas,
el trabajo es dignidad, pero también es paciencia.
El alma es intangible pero se desgarra,
una mirada puede dar vida, y también quitarla.
El HOY es oportunidad y también es sentencia
A veces es perfección, a veces solo carencia.
A veces duelen cuerpo, corazón, alma y mente.
¿Es acaso posible que se conjuguen todos en presente?
El tiempo cura las heridas pero no borra cicatrices,
los dolores no se olvidan, se transforman en raíces.
Que MAÑANA crecen como plantas con espinas,
Y duelen, rompen, matan, lastiman.
Nada peor que vivir de altas expectativas,
nada más desalentador que la realidad misma.
Nada máss triste que el que no se da por vencido,
nada más patético que un acumulador de intentos fallidos.

ORGULLO Y PERJUICIO.

Hay una madre que no puede disfrutar a sus hijos,
porque de chica aprendió que lo que no se sufre, no vale.
Hay un padre que no habla con sus hijos hace años,
porque habla otro lenguaje y tiene miedo de aprender uno nuevo.
Hay una señora que se cae en la calle y queda tendida por horas,
porque no poder levantarse sola, le parece humillante.
Hay un hermano que no le habla a su hermano,
porque alguna vez se pelearon aunque ninguno recuerda bien por qué.
Hay un enamorado que llora sin consuelo,
porque, cuando decidió decir lo que sentía, fue demasiado tarde.
Hay una enamorada que se desangra por dentro
porque prefiere alejarse que decir lo que le duele.
Hay un actor que se recibió de abogado y llora en los baños de tribunales,
porque cree que sin un título “de verdad”, no sirve.
Hay una joven que se hace amigos y los aleja,
porque prefiere abandonarlos antes de que ellos lo hagan con ella.
Hay un señor que se llama orgullo que destruye lo que toca
y, cuando toca a nuestra puerta, resistirse es una forzosa victoria

Día de la Comunicación Social

HOY es el DIA DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL.
HOY es el día de la Carrera que estudio. (Que más que carrera es una peregrinación a Luján)
HOY estoy en mi séptimo año de carrera mientras me pregunto por qué no fui a la privada.
HOY me respondo que una de las razones era que volvía llorando de ZARA, laburo con el cual pagaba la privada, porque no tenía tiempo para dormir ni estudiar.
HOY me respondo que por algo las cosas pasan y brindo con la gente hermosa que me cruzo en la facultad.
HOY lucho contra los “ESTUDIÁ QUE NECESITÁS EL TÍTULO” de mi vieja, mientras leo en facebook que Carolina se recibió, le tiraron huevos y la contrataron de Community Manager por dos mangos.
HOY estoy estudiando de apuntes prestados de la UBA porque no tengo tiempo para comprarlos porque otro tipo de CARRERA se volvió también mi espacio.
HOY es el día de confirmar que la COMUNICACION SOCIAL entró a mi vida por una puerta y se instaló, pero se mudó de lugar en mi cabeza.
HOY me tomo el cuarto termo de mate sabiendo que no llegué ni a la mitad de los mates que me tendría que tomar para terminar de leer por primera vez todos los apuntes.
HOY leo a Marx por enécima vez y me pregunto por qué no elegí ser una inocente organizadora de eventos que desconoce de explotación y plusvalía.

HOY ESCRIBO TODO ESTO, que probablemente a nadie le importa, porque quiero dejar el mansaje de que nunca hay que abandonar la búsqueda de aquello que te apasiona.
Naa mentira, es porque tengo parcial el jueves, estoy hasta la chota y busco cualquier excusa para no estudiar.

Te acostumbrás.

Te enamoras, te parte la cabeza, te la jugás y te parte el CORAZÓN.
Te destruye la primera vez y te lleva tiempo juntar las piezas de a una.
Te da angustia, te da rabia, te da miedo y, finalmente, te da lo mismo.
Te lo rompe de nuevo y reconocés las piezas, sabés dónde van, cuál es la receta.

Se repite una y mil veces más, no te interesa.
Se repite por estupidez y un poco por inocencia,
Se repite por masoquismo y otro tanto por negligencia.
Ves tu corazón roto y no te espanta, sabés que se arregla.

Te acostumbras a la angustia, al miedo, a la rabia y a más de lo mismo.
Te acostumbras a ver tu corazón hecho pedazos, a reconstruirlo.
Te acostumbrás a armar fácil un rompecabezas cuando éste, es conocido.
Te acostumbrás a conformarte, te acostumbrás a acostumbrarte.
No importa que el corazón sirva, lo importante es que late.

No necesitás un corazón sano, solo uno que se pueda romper.
Necesitás uno que puedas acuchillar hasta verlo desangrar.
Que puedas acuchillar una y mil veces con cada intento fallido.
Con cada mensaje enviado a la nada.
Con cada excusa ahogada en litros de alcohol.
Con cada llamada perdida a la madrugada.
Con cada reclamo infundado.
Con cada espera al lado del celular.
Con cada gramo de dignidad perdido en esos mensajes enviados “sin querer”.
Con cada espera de su cumpleaños para tener una razón para hablarle.
Con cada charla con amigas inventando PORQUÉS sobre su comportamiento.
Con cada vez que pediste perdón por existir.
Con cada vez que te sentaste cerca y te sentiste lejos.
Con cada vez que te moriste viendo otra persona a su alrededor.

Pero un día descubrís que acostumbrarse a sufrir no es la respuesta.
Descubrís cosas que nunca viste y que te rodean.
Descubrís que no todo es angustia, miedos, rabia y cuchillos.
Descubrís las risas y los abrazos a tiempo,
los besos espontáneos y palabras que no se lleva el viento.
Descubrís los mensajes correspondidos y las mañanas después de la madrugada,
las miradas sin cuestionamientos y las visitas inesperadas.
Descubrís que podés dejar el corazón en manos de alguien
que no quiera desarmarlo.
Descubrís que sin masoquismo, podés enamorarlo.

Podés permitirle a otro
cuidar tu corazón
pero primero,
permitítelo VOS.